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Rahm cruje en Valderrama

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El vizcaíno, +7, se complica mucho pasar el corte del Andalucía Masters en un día de perros. Cabrera Bello prolonga el idilio de Madrid y cierra con un gran -3.

Tee Time Klever/as

Pocas, muy pocas vueltas como la primera del Estrella Damm N. A. Andalucía Masters firmada este jueves se le recuerdan a Jon Rahm en el European Tour, donde tiene unos registros tremendos. Hasta esta nueva edición de la cita de Valderrama el vizcaíno solo ha fallado dos cortes en 17 torneos regulares del circuito europeo jugados. 

El tercero será este viernes si no consigue revertir el +7 (78 golpes) registrado. Hercúlea tarea.

Hasta el más pintado tiene un mal día. Y el de Rahmbo fue de perros. Además en el campo menos indicado, más afilado incluso de lo que acostumbra por unas rachas de viento fuerte y cambiante que no daban margen de error. 

No cogió una calle hasta el 17 (salió por el 10); greenes, más bien pocos. Tres bogeys en los cuatro primeros marcaban lo que iba a ser la tónica de la vuelta. El público congregado en torno a su partido, que compartía con el canario Cabrera Bello y el inglés Fitzpatrick, fue incrementando conforme avanzaba la mañana, pero apenas se hacía notar. Tenía poco que echarse a la boca por ese lado.

Los vítores los acaparó Cabrera Bello, que sigue tocado por la varita tras su redentora victoria en Madrid la semana pasada. En el 11 llegó el primer birdie de una ronda muy ordenada. 

Añadiría otros tres a su tarjeta en el 14, el 1 y el 3, con un único bogey en el 15. 68 golpes pegándole muy bien a la bola y evitando prácticamente todos los lugares a los que uno no debe ir de Valderrama para -3. A uno del primer líder, el francés Guerrier con -4, y punta de lanza de la Armada, en la que también brillaron Larrazábal y Cañizares, al par. Más azúcar, más dulce.

Rahm cruje en Valderrama

La buena marcha de su compatriota podría haber alimentado a Rahm, pero no fue así. El doble bogey en el 18, para +5, le condenó a unos segundos nueve hoyos de supervivencia. Su lenguaje corporal, algo apocado, ausente el ímpetu que bien canalizado le convierte en un golfista capaz de cualquier cosa, no invitaba a pensar en una remontada.

Pero Jon luchó la última mitad del recorrido, más aseado desde el tee, y salvó ocho pares. Con el bogey del séptimo la cuenta quedó en +7.

Por delante tendrá mucho trabajo este viernes (sale a las 14:00). Parece algo desfondado tras una temporada maratoniana, la de su paternidad, el primer major y las 17 semanas como número uno del mundo, una condición que puede verse amenazada seriamente si no juega el fin de semana. 

La buena noticia es que el que está en esta situación es alguien que tiene las herramientas para solucionarla.

Rahm no escurre el bulto: “La culpa es cien por cien mía. El campo es el que es”, aseguró tras firmar la tarjeta. Se ha metido en problemas, pero sabe cómo salir de ellos. Otros españoles como Elvira y Sebas García (+1), Quirós y Campillo (+2), y De la Riva y Tarrío (+3) superaron el día con mejores sensaciones. Anglés (+5), Fernández-Castaño (+6), Arnaus (+6) y Javier Ballesteros (+8) penaron como Rahm y también necesitarán un arrebato de magia en la segunda jornada. 

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