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DeChambeau se queda a un paso de ganar el Mundial de driving

El golfista estadounidense dejó a todos los presentes asombrados y estuvo muy cerca de conseguir todo un hito con un golpeo de 406 yardas.
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TeeTime Klever / AS

Bryson DeChambeau estuvo estuvo muy cerca de lograr toda una gesta en el mundo del golf. El golfista californiano quedó subcampeón del mundo en el Mundial de driving.

Lo llamativo de esto es que se trata de una competición donde prima la potencia del golpeo, algo para lo que había enormes especialistas muy superiores al de Modeste tanto en técnica, potencia como en experiencia.

Pese a ello, DeChambeau se quedó a tan solo un swing y 20 yardas de lograr el cinturón de campeón. Contra todo pronóstico, el ganador del US Open en 2020 y que, actualmente compite en el LIV saudí, estuvo en los momentos decisivos muy cerca de lograrlo. 

El único capaz de superarlo en Mesquite fue el alemán Martin Borgmeier, que tras la competición tuvo palabras de reconocimiento para el americano.

Yo no estaría aquí, ninguno de nosotros estaría aquí con las mejoras en la tecnología, si un tipo no hubiera venido hace un año para hacer del deporte lo que es ahora. Y creo que está en un muy buen camino para regresar. Y ese tipo es Bryson DeChambeau”.

DeChambeau llegó a lanzar su bola a 406 yardas en su último golpe, pero el alemán logró uno superior en su tercera bola, con 415 yardas para superarse con otro de 426. Con estas marcas se proclamó vencedor del Mundial.

En un año convulso para el norteamericano, donde dejó el PGA Tour en favor del circuito saudí, DeChambeau regresaba a las instalaciones de Mesquite donde todo hacía indicar que sería “uno más”.

Pero la sorpresa fue mayúscula cuando se metió entre los ocho mejores, dejando fuera a un bicampeón del torneo como Kyle Berkshire, con un golpeo de 415 yardas.En la siguiente ronda, logró superar a Justin James, subcampeón del pasado año, y Zack Holton, que consiguió un golpe de 435 yardas en octavos de final, el más lejano del día.

En la penúltima ronda y con otro golpe de 407 yardas, se coló en la final frente a Borgmeier, que hizo lo propio con otro swing de 418 yardas.

Finalmente, el germaano se hizo con la victoria y con el premio de 50.000 dólares. Además tuvo palabras de asombro ante el nivel desplegado por su rival: “¡Quedó en segundo lugar! ¡Qué está pasando! 

Ese tipo es un golfista profesional y está poniendo estos números de velocidad de bola golpeando más de 400. Nadie ha hecho eso antes, la gente no se da cuenta de lo loco que es eso”.

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