Business

Los autos ‘made in China’ representan más de 60% de las ventas de GM en México

La armadora estadounidense ha echado mano de los modelos de manufactura china para mantener una oferta de autos pequeños y asequibles en el país. Hasta ahora, la estrategia ha funcionado.
Pinterest LinkedIn Tumblr

TeeTime Klever/ Expansión

El ‘made in China’ está impulsando las ventas de General Motors en México. La lista de modelos de manufactura china, que se venden con los logos de las marcas del gigante estadounidense, ha crecido en los últimos cinco años.

Aveo, Cavalier, Groove, Captiva, Tornado Van y la familia de pickup S10 son ensamblados en plantas compartidas con el fabricante chino SAIC Motor.

Todos estos vehículos han llegado a México con el logo de Chevrolet, la marca que más volumen genera a General Motors: entre enero y julio, representaron 61% de sus ventas totales, de acuerdo con datos de Inegi.

“Es la ventaja de General Motors: ser una compañía global que puede decidir en dónde producir los vehículos, dependiendo de la demanda del mercado”, dijo Héctor Villarreal, vicepresidente de Ventas, Servicio y Mercadotecnia de México, Centroamérica y el Caribe, en una entrevista realizada en junio.

Desde 2019, la armadora estadounidense ha finalizado con la producción de todos sus modelos pequeños, tanto sedanes como hatchbacks y citycars, para enfocarse en los vehículos más rentables –pickups y SUV–, y en el desarrollo de nuevos modelos eléctricos.

En México, el primero en descontinuarse fue el Aveo, que se hacía en San Luis Potosí. Luego siguieron los modelos Sonic y Cruze, también de manufactura mexicana. El año pasado, General Motors anunció que dejaría de vender los modelos Beat y Spark que se fabricaban en dos plantas asiáticas.

En febrero, General Motors dijo que trasladaría, de México a China, la producción del modelo Onix. Esto con el objetivo de ampliar el volumen de producción de los SUV Chevrolet Equinox y GMC Terrain, que se venden con éxito en Estados Unidos.

Directivos de la marca confirmaron a Expansión, a principios de junio, que un nuevo Onix, del que se han vendido en México poco más de 10,000 unidades este año, pronto llegará importado desde China.

A diferencia de otras marcas estadounidenses, como Ford o Chrysler, que tomaron un camino similar y eliminaron de sus webs su oferta de sedanes para concentrarse en los modelos más grandes, General Motors ha echado mano de vehículos de manufactura china para mantener una oferta de modelos subcompactos y compactos en mercados específicos.

La estrategia ha funcionado bien, en términos de venta, para el fabricante estadounidense: le ha facilitado competir en segmentos de alto volumen con precios competitivos y mantener un flujo constante de inventario.

Esto, a su vez, le ha permitido a General Motors elevar su participación de mercado a 15% desde 11% de 2021, e incluso reducir la brecha frente a Nissan, la marca más vendida en el mercado mexicano desde hace 13 años, según datos de AMDA.

“Nosotros vamos a seguir lanzando productos y creemos que hacia la segunda mitad del año tendremos mayor disponibilidad de unidades”, dijo Villarreal.

Esta semana, el portal chino Dazhongkanche divulgó fotos del arranque de la producción de un nuevo vehículo de carrocería hatchback en la fábrica de SAIC-Wuling, China, del que también habrá una variante sedán.

Este vehículo, identificado por ahora como 310C HB, se sumará a la lista de modelos Chevrolet desarrollados por la filial china de General Motors para mercados emergentes. México entre ellos.

Escribe un comentario