Las firmas de alta relojería sacan cada año piezas decoradas por artesanos que dominan oficios ancestrales con resultados dignos de exhibirse en un museo.
Tee Time Klever / Redacción
Como cada año, varias de las casas más importantes lanzan piezas decoradas “relojes artesanales” con técnicas artesanales conocidas como Métiers d’Arts, que se usan en los relojes desde hace años.
Muchas veces, provienen de familias que se han dedicado a estos oficios desde hace generaciones. Además, es una de las razones por las que estos guardatiempos tienen precios tan elevados.
Estos guardatiempos de lujo lucen algunos de los Métiers d’Arts más complejos, todos hechos a mano durante horas y a veces días de trabajo: grabado, engastado de gemas, esmaltado de diversos tipos y pintura miniatura.
Slim d’Hermès C’est de la Fête (Hermès)
Hermès es una de las casas de lujo con mejor talento artesanal, como lo vuelve a demostrar este reloj que tiene una de las esferas más asombrosas del año. Se basa en un pañuelo diseñado por Daiske Nomura, cuyo estilo emana de los dibujos animados, los videojuegos y los manga. Para dar vida a los esqueletos del jinete y el caballo, un grabador labró el oro con una destreza inverosímil.
Otro de los expertos aplicó el esmalte miniatura, para trazar los contornos del motivo y dotarlo de color, y un tercer artesano se encargó del esmalte pailloné, para insertar laminillas de oro o de plata entre las capas de esmalte y crear juegos de luz, transparencia y relieve. La caja de oro blanco mide 39.5 milímetros y su mecanismo es automático.
Edición de ocho ejemplares. Sin duda, este es parte de los relojes azules que debes tener este 2021.
Reverso Tribute Enamel Hokusai “Cascada Kirifuri” (Jaeger-LeCoultre)
Jaeger-LeCoultre ha aprovechado el 90º aniversario del Reverso para mostrar la grandeza de su manufactura, una de las más importantes de la relojería suiza. El reverso nació como un reloj reversible para que los polistas lo usaran sin riesgo de que se rompiera la esfera, pronto se convirtió en un lienzo en blanco para esmaltadores y grabadores.
En este modelo, la parte trasera de la caja rinde tributo al arte oriental con una pintura miniatura en esmalte que reproduce una xilografía de la cascada Kirifuri, realizada por Katsushika Hokusai en la década de 1830. Para el frente, se eligió un motivo guilloché ondulado que evoca el movimiento del agua. La caja de oro blanco mide 45.5 x 27.4 x 9.73 mm y su mecanismo es manual. Edición limitada de 10 piezas.
Tambour Carpe Diem (Louis Vuitton)
La obra maestra tomó dos años de desarrollo y encarna una visión única de los jacquemarts, los autómatas que golpeaban una campana para marcar el paso de las horas en los relojes antiguos. El espectáculo empieza al activar el pulsador con forma de reptil que está en un lado de la caja de 46.8 milímetros en oro rosa.
La cabeza de la serpiente se levanta y revela la hora en la frente de la calavera, mientras que la cola oscila para indicar los minutos, colocados debajo del reloj de arena con la reserva de marcha. En un ojo aparece el monograma floral de Louis Vuitton y en la boca, las palabras “Carpe Diem” “aprovecha el día”, al tiempo que suelta una risa burlona. La prestigiosa artesana suiza Anita Porchet se encargó del esmaltado de la serpiente y la esfera.
Polo Skeleton (Piaget)
La alta relojería y la alta joyería se dan la mano en esta nueva pieza de Piaget, una firma que es experta en ambas categorías. El Polo Skeleton se lanzó a principios de año con un mecanismo esqueleto y un grosor de solo 6.5 milímetros. En esta versión full pavé, la caja de 42 milímetros en oro blanco ha sido engastada con 148 diamantes talla brillante y 132 diamantes talla baguette.
Lo más atractivo es que el mecanismo ha sido engastado con 292 diamantes talla brillante y once zafiros talla baguette. Además, el brazalete y el broche suman 1,258 diamantes talla brillante y 184 diamantes talla baguette. Los maestros engastadores de la casa tardan más de 15 días en completar su labor. Tiene mecanismo automático y su grosor apenas aumenta a 7.9 milímetros.