Accesorios de Lujo

Louis Vuitton: dos siglos de lujo, iniciales y monogramas

Celebramos el bicentenario del nacimiento de Louis Vuitton, el artesano francés que cambió las costumbres viajeras mientras construía un imperio.
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TeeTime Klever / Expansión

El 4 de agosto de 1821, cuando Louis Vuitton llegó al mundo en una pequeña localidad del Jura, al este de Francia, Occidente se enfrentaba a un cambio de paradigma. La invención de la máquina de vapor, producto de la Revolución Industrial que comenzaba a esparcirse por Europa desde Inglaterra, acortó distancias y geografías, acercando de paso culturas y continentes.

En ese contexto de cambio permanente, con la aparición de nuevas fortunas relacionadas con la producción fabril, Vuitton abandonó su pueblo natal para buscar suerte en París. Cuentan sus biógrafos que tardó dos años en llegar de Anchay a la capital, donde emprendió una carrera en el gremio de la artesanía del cuero que terminó por convertirlo en un mito.

Hoy, Louis Vuitton, una de las firmas de lujo más reconocidas y consolidadas del mundo, celebra el bicentenario del nacimiento de su fundador con Louis 200, una serie de iniciativas destinadas a honrar la figura del legendario diseñador entre las que se incluyen el estreno de un documental, la publicación de una novela y el lanzamiento de un videojuego.

En 1854, rodeado por los cambios políticos que poco antes habían desembocado en la fundación del Segundo Imperio Francés, Louis Vuitton abrió su primera tienda propia tras alcanzar la independencia profesional y abandonar la mentoría de Romain Maréchal, su gran maestro.

Experto en la fabricación de baúles y considerado uno de los mejores de su profesión, no tardó en recibir el apoyo de Eugenia de Montijo, emperatriz y esposa de Napoleón III, y del modisto Charles Frederick Worth, quienes ayudaron a impulsar un modelo de negocio basado en la sobriedad, la calidad, la tradición y la durabilidad, y que llevó a Vuitton al más absoluto estrellato antes siquiera de cumplir los 30 años.

Los productos, con unos niveles de delicadeza y calidad nunca vistos, no estaban al alcance de todos los bolsillos, así que fueron las clases más poderosas las que convirtieron los diseños de la firma, muchos de ellos ya forrados con los clásicos dameros y monogramas, en los favoritos de los viajes trasatlánticos que empezaban a convertirse en señal de poder económico y social.

Cantantes de ópera, terratenientes con intereses al otro lado del Atlántico, músicos, deportistas y los artistas que poco a poco comenzaban a transformar París en la capital mundial de la intelectualidad se convirtieron en los embajadores de aquellos baúles que llenaban los compartimentos de primera de los barcos de vapor que partían de Portsmouth, Southampton, Brest, Nantes y La Rochelle hacia América del Sur, África o el sudeste asiático.

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Tal como señaló recientemente en The Financial Times Michael Burke, CEO de la firma, estas personalidades convirtieron a Vuitton en “el hombre más famoso del mundo del que nadie sabe nada”.

Uno de esos baúles, diseñado en forma de barco para la ocasión, será uno de los protagonistas de las iniciativas previstas para este bicentenario. Como señaló la propia firma en el lanzamiento oficial de Louis 200, los escaparates de las tiendas de todo el mundo serán decorados con este baúl, aunque reinterpretado por 200 artistas, como Jean-Michel Othoniel, Alyssa Carson o Willo Perron, que hayan mostrado algún tipo de relación con la marca. Los baúles, además, estarán enmarcados por un tríptico de Louis Vuitton creación exclusiva de Alex Katz.

Más disruptiva será la publicación de Louis: The Game, un videojuego ya disponible en Google Play y Apple Store, en el que los participantes podrán indagar en la emocionante historia de la maison y de su fundador guiados por Vivienne, la flor que en 2017 la marca convirtió en codiciadísimas it-dolls.

Además, el juego tendrá NFT (non-fungible tokens) incrustados a cargo de Beeple, que el pasado mes de marzo se convirtió en el primer artista que vendió un NFT en la casa de subastas Christie’s. “Es una historia sobre la mayoría de edad, sobre la vida de un niño que abandonó su hogar bajo presión mientras adquiría habilidades y asumía riesgos hasta convertirse en quien es hoy día”, continuaba Burke, impulsor de la exitosa relación que emprendió Louis Vuitton con el videojuego League of Legends, uno de los más exitosos de la historia y para el que la firma diseñó en 2017 una cubierta en exclusiva. “En ese momento nos dimos cuenta de que nuestra próxima generación de clientes estará íntimamente relacionada con los videojuegos”, explicaba Burke.

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Más tradicional, sin embargo, será la publicación de una novela escrita por Caroline Bongrand, escritora francesa, reconocida periodista de moda y magnífica guionista (es la autora de Eiffel, una de las películas galas más esperadas y costosas de los últimos años).

En ella, la autora ofrece un relato de la vida de Louis Vuitton desde su nacimiento en el Jura hasta que alcanzó la fama internacional durante el periodo de entreguerras, cuando sus maletas ya eran un símbolo de clase, poder y buen gusto. La invención de la lona de cuero impermeable, la creación del monograma LV y los baúles de tapa plana que permitieron eficientar el espacio de las bodegas de equipaje de barcos y trenes de todo el mundo, formarán parte de la estructura literaria de Louis Vuitton, L’Auda- cieux, que publica Gallimard, la gran casa editorial francesa.

El estreno del documental Looking for Louis, programado para ocurrir a través de Apple TV durante el mes de diciembre, cerrará doce meses de celebraciones en las que la figura del fundador de la casa se erige como “puente de unión entre el pionero fabricante de baúles y todos los visionarios que hoy se esfuerzan por alcanzar las metas marcadas”, según señaló la propia Louis Vuitton durante el lanzamiento mundial de las iniciativas Louis 200. Larga vida al monograma.

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