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Jugar a un buen nivel en los momentos clave de la vuelta demuestra un buen nivel de golf

Klever Tee Time / Redacción

Cualquier persona aficionada al golf ha soñado con una actuación brillante en los momentos de presión, ya sea meter un putt para ganar el torneo, acabar los últimos hoyos sin sufrir o atacar la bandera del 18.

¿Qué es realmente necesario para ser competitivo en los momentos clave?

Evidentemente solo con un buen swing no es necesario. Dicen por ahí que la limitación nunca es física, hasta afirman que cualquier persona que sepa golpear decentemente a la bola puede ganar un Major Championship.

Solo hay un factor que comparten los mejores golfistas del mundo y no es una buena técnica. Cada golfista mueve el palo y la bola “a su manera” así que lo que marca la diferencia en los momentos clave de la vuelta es un factor del que seguro has oído hablar; La fortaleza mental.

¿Qué es la fortaleza mental en golf?

Tener fortaleza mental significa que eres capaz de acceder a tu mejor juego, a tu mejor desempeño en el campo, en cualquier situación. Básicamente se basa en saber gestionar el stress y los nervios del juego para que no afecte ni un ápice a tu concentración.

Antes de contarte una de las formas más sencillas para ganar fortaleza mental, me tomo las siguientes líneas para desmentir algunos de los mitos referentes a la fortaleza mental en golf:

 La fortaleza mental es innata, no puedes aprenderla.

 Las personas fuertes mentalmente son poco amigables y chulescas.

 No puedes ser fuerte mentalmente si no estas cómodo con tu juego (ese día)

La respuesta es simple: Todas las anteriores son incorrectas

Ahora que ya hemos dejado atrás los falsos mitos, vamos a centrarnos en que puedas mejorar tu fortaleza mental en el campo de golf.

FÍJATE EN ESTE SIMPLE PROCESO:

Pensamiento / Diálogo interno / Lenguaje corporal à Emociones à Respuesta muscular

La premisa es simple; todo lo que pensamos, nos decimos a nosotros mismos y hasta nuestro lenguaje corporal deriva en emociones, y nuestras emociones desencadenan una respuesta (física) en nuestro cuerpo.

Por ejemplo: Si tu voz interior te dice que no puedes conseguir algo tendrás más emociones negativas; miedo, dudas, temores… lo que derivará en reacciones psicológicas negativas; tensión, temblores, presión… y todos sabemos como afectan estos factores al swing de golf.

El punto positivo es que podemos dirigir nuestros pensamientos y diálogos internos hacia la dirección correcta, incluso adaptando un lenguaje corporal positivo, podemos generar emociones positivas; confianza, determinación, persistencia… lo que nos llevará a reacciones físicas positivas como movimientos fluidos, acciones perfectas, etc.

SEPARA TU YO PERSONAL DE TU YO GOLFISTA

Una de las mejores (y más rápidas) formas de generar confianza en nuestro juego y crear fortaleza mental es separar nuestra persona de nuestro yo golfista. Creando algo así como un alter ego, nuestro yo golfista, alejado de miedos, dudas o malos pensamientos.

Es lo que hacen los grandes deportistas. De cualquier especialidad, son capaces de acceder a su “yo-deportista” donde nada les importa lo que sienta o padezca su “yo-personal”. Podríamos decir que los mejores deportistas son también una especie de grandes actores.

Bubba Watson es uno de los máximos exponentes de esta práctica en el mundo del golf. Su yo golfista tiene una fuerte personalidad, se atreve con todo, mueve la bola a su antojo y nunca falla. Has leído bien.

Nunca falla. Bubba va un poco más allá y libera dudas y tensiones con esta mentalidad de golfista perfecto, él siempre lo hace bien, no dá un mal golpe; si la bola no va donde debe es porque su caddy le ha dado mal la información. Una fórmula para no perder nunca ni un ápice de confianza.

TU LENGUAJE CORPORAL GENERA UNA RESPUESTA EMOCIONAL.

Es algo demostrado científicamente por las Universidades de Harvard y Columbia, en un estudio conjunto de 42 sujetos y sus diferentes posturas, lenguaje corporal, etc.

El resultado es claro. Las posturas más “empoderadoras” generaban niveles mucho mayores de testosterona y menores de cortisona. Por lo que las personas se sienten más confiadas y decididas. Pero también al revés, las personas con posturas “poco poderosas” cabizbajas, hombros decaídos, espalda doblada… sufrieron niveles de estrés más altos.

ACTÚA A TU MANERA CON EL PENSAMIENTO CORRECTO.

La próxima vez que juegues a golf me gustaría que actuaras como un auténtico golfista, como un campeón. Utiliza un lenguaje corporal muy confiado, da igual como estés jugando o como sientas tu juego, ahora que conoces el impacto real que esto tendrá en tus emociones… actúa como si fueras un jugador del Tour, camina confiado entre golpes y en cada momento de la vuelta; ten en cuenta tu postura y procura divertirte y reírte tanto como te sea posible.

No estamos diciendo que únicamente con este concepto serás un golfista super fuerte mentalmente, tampoco que empezarás a jugar bien de la nada. Es uno de los conceptos que se usan en programas de alto rendimiento y, sin duda, un primer paso hacia tu nuevo yo golfista.

Tener un plan “mental” para jugar a golf es una parte fundamental para mejorar, no solo tu forma de jugar, también tus resultados.

Klever Tee Time / Redacción

A la mayoría de golfistas aficionados el primer reto se plantea a la hora de configurar su plan mental, así que, para facilitarte las cosas, sigue este plan mental en tu próxima vuelta de golf.

5 Trucos mentales para jugar bien golf

Come, bebe y prepárate bien.

No infravalores la importancia de comer y beber, antes y durante tus vueltas de golf. No hidratarse o nutrirse comporta una afección directa a tus habilidades mentales y técnicas.

Come una hora o dos antes de iniciar tu partido, evita a toda costa un desayuno copioso en la casa club, justo antes de salir. Durante la vuelta evita comidas pesadas, azucaradas o alcohólicas. El aumento de la insulina te hará sentir lento. Elige la opción saludable; plátanos, nueces mixtas y barras saludables y bebe mucha agua.

Olvídate del resultado – céntrate en cada golpe.

El empeño, en golf, no funciona, no puedes forzar un buen resultado o una buena vuelta. La única cosa que puedes controlar en todo momento es tu desempeño, céntrate en cada golpe (de forma individual) e intenta realizar cada golpe de la mejor manera posible.

No puedes cambiar nada de lo que ha pasado, tampoco controlar el futuro, así que tu única opción (real) es centrarte en el presente, es decir en el golpe que tienes por delante y dar todo de ti para que salga bien.

Ten clara una rutina pre-golpe para cada golpe.

La rutina previa al golpe es una constante que siempre aparece, la explicación es simple, es el único elemento de tu golf que te permite adquirir un control absoluto del momento.

La rutina previa al golpe es, probablemente, la parte más importante del golf. Tanto en ejecución como en juego mental. Crea hábitos positivos, te aísla de los inputs negativos y te da la oportunidad de sacar a relucir tu máximo potencial en cada golpe.

Crea una estrategia de campo fuerte.

Vale mucho la pena emplear algo de tiempo en pensar detalladamente en cada hoyo, en cada golpe, antes de salir a jugar al campo. Todos los golfistas fallamos.

Desde los novatos hasta profesionales del tour fallan en su golpeo hacia el objetivo, no es algo negativo, simplemente certeza estadística.

Por lo tanto, tenerlo en cuenta a la hora de tomar decisiones o establecer la estrategia de hoyo para tu próximo partido es una decisión inteligente. No establezcas tus estategias basándote en tu mejor golpe o en la probabilidad más remota, simplemente se trata de ser realista, confiar en uno mismo y tener claro qué queremos hacer en cada hoyo.

Controla tus reacciones y desconecta.

El golf es solo un juego, una afición, menos que seas jugador profesional. No tiene mucho sentido enfadarse o decepcionarse por un mal golpe, partido o resultado. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero es que hasta la más mínima mala reacción causa estrés y tensión en tus músculos.

Recuerda que los mejores del mundo también envían la bola al bosque, al lago o fuera de límites. La diferencia entre ellos y tu es que ellos lo dejan atrás rápidamente y se centran en el siguiente golpe.

Tiger Woods, por ejemplo, sigue su propia regla; la de los diez pasos. Solo se concede diez pasos para lamentarse o molestarse por un mal golpe, después de 10 pasos vuelve a centrarse en el único golpe que importa, el siguiente.

Últimas reflexiones.

Jugar a tu máximo potencial trata de controlar todo lo que puedes controlar en el campo. Tus habilidades técnicas son las que son en ese momento, por lo que centrarse en ellas o intentar realizar modificaciones no tiene sentido. Jugar a tu máximo potencial es ejecutar el plan mental que te dará la mejor oportunidad de acceder a tus mejores habilidades y lograr una buena puntuación.

Algo bastante común en golfistas, nos referimos al quedarse atrapado, atascado o sin espacio en la bajada del palo.

Klever Tee Time / Redacción

Esto ocurre cuando el golfista tiene el palo demasiado alejado o demasiado dentro, tanto que no hay el suficiente tiempo o espacio para que sus manos se coloquen en una buena posición de impacto.

Aunque la posición de impacto es la más importante de todo el swing de golf. Si un golfista no es capaz de conseguir una buena posición de impacto, será incapaz de conseguir un buen golpe.

Dicho esto, aunque se sobreentienda, la bajada del palo es la antesala a la posición de impacto, así que, es imposible tener una buena posición de impacto si tus manos se quedan atascadas en la bajada. ¿Cómo sé si me estoy atascando en la bajada?

Seguramente te estás atascando en la bajada si pegas muchos slices o ganchos (la bola sale directa a la izquerda con mucho efecto cerrando). Son dos golpes muy diferentes, prácticamente extremos, pero que suelen tener el mismo origen.

Uno proviene de una compensación exagerada y el otro viene de un fallo de ejecución. A menudo también es una causa directa del , ya que atascarse en la bajada hace que peguemos con el “hosel” antes que con la cara.

Por qué nos atascamos en la bajada:

Si te ves afectado (muy a menudo) por alguno de estos fallos este artículo es perfecto para ti. Lo primero que debemos entender es por qué los golfistas se atascan en la bajada. Existen 3 motivos principales:

  1. Colocarse demasiado cerca de la bola

Es una tendencia muy común en golfistas aficionados, por alguna razón, se sienten más cómodos encontrándose cerca de la bola. Ten en cuenta esto: Aunque puedas sentirte más cómodo con la bola cerca de la bola, siempre debes dejar el suficiente espacio para la rotación y para que pasen los brazos.

  1. Demasiado peso en la pierna trasera

Esto sí que es algo extremadamente común en golfistas aficionados, especialmente los jugadores de fin de semana. Esta tendencia proviene de la falsa creencia de que para que la bola se levante hay que pegarla hacia arriba (una manía que se instaura en las fases iniciales de aprendizaje) como ya hemos comentado en muchas ocasiones, es todo lo contrario.

Cuando un golfista tiene demasiado peso en la pierna trasera tiende a inclinar también la espalda, lo que cierra el espacio para que pasen las manos y liberen la cabeza del palo a través del impacto. Topazos y sapos son la principal consecuencia de este error.

  1. Stance muy cerrado

Cuando el stance es muy cerrado, con el pie delantero más adelantado que el trasero, tenemos libertad de movimiento en la subida para rotar, aunque, a menudo, nos desvía hacia una subida demasiado por dentro. Creando problemas de espacio, nuevamente, en la bajada. 

Ejercicios para evitar atascarse en la bajada;

Ahora que ya conocemos las principales causas de este error de swing, vamos a ver como evitarlas y conseguir una bajada correcta. Verás que todas las propuestas son relativamente fáciles.

Brazo colgante.

El primer ejercicio se enfoca a solucionar el problema de un stance demasiado cercano a la bola. Lo mejor de este ejercicio es que puedes realizarlo en el recorrido (incluso en torneos) antes de cada golpe. Para asegurarnos que estamos a la distancia de bola correcta dejaremos colgar nuestros brazos.

  1. Colócate a la bola (normalmente)
  2. Apoya el palo en tu pierna y mantente en posición de stance
  3. Relaja todos los músculos del tren superior
  4. Deja caer tus brazos, de forma natural
  5. Donde queden tus manos es donde debería estar el grip del palo.

Este ejercicio, además, proporciona un correcto ángulo de espalda. Si tu espalda está demasiado recta (alta) tus brazos colgaran a los lados del torso. Si estás demasiado agachado quedará más de una palma entre tus manos y tus piernas.

Ángulo de espalda.

Para realizar este ejercicio deberás grabar tu swing desde detrás de la bola y desde el frente del jugador, graba en la velocidad de vídeo más baja posible (slow motion)

  1. Visualiza el vídeo dibujando una línea en tu espalda (o coloca alguna marca)
  2. Deberías mantener el mismo ángulo de espala antes, durante y después del impacto.
  3. Coge un palo y colócalo contra tu espalda, de forma vertical, debería tocarte en tres puntos; la cabeza, a media espalda, la rabadila.
  4. Simula el movimiento de swing para experimentar la rotación correcta en la subida y bajada.

Alineación.

El ejercicio de alineación lo debería realizar todo golfista en todas sus prácticas, tenga problemas de alineación o no.

  1. Coloca un palo alineado hacia tu objetivo.
  2. Pega algunos golpes, asegurándote de que mantienes las líneas (pies, caderas, hombros…)
  3. Prueba de alinearte sin palo ni referencia.
  4. Una vez en stance, coloca el palo en tus pies y sal de la bola para comprobar tu alineación.

Últimas reflexiones:

Si tienes problemas de slice, hook (pulleado) o socket, probablemente estés quedándote sin espacio en la bajada y esta es la causa de tus malos golpes.

Desde el golf como deporte, sus orígenes inciertos, hasta la última evolución del golf, su invención sigue siendo un misterio y ¿es un deporte justo?

Klever Tee Time / Redacción

Una expresión que se suele usar mucho al jugar a golf, “Lo que el campo te quita el campo te lo da” haciendo referencia, precisamente, a la justicia (o equidad de este deporte). La interpretación de esta frase siempre ha ido enfocada a este concepto de “justicia” ya que, en el campo de golf, no tienes buena o mala suerte, si lo analizas fríamente, al final de la vuelta cada golfista acaba recibiendo lo que le corresponde.

Esta reflexión en torno a la justicia toma peso, al igual que la mayoría de las cosas en golf, cuando la analizamos fríamente. Sin intereses, ni sentimientos ni deseos.

En algún momento de nuestra vida golfística todos hemos sentido que el golf, el campo o lo que sea no se ha portado bien con nosotros, que ha sido injusto, que merecíamos más.

Puede ser por cualquier cosa; un día de muchas corbatas, un bote flagrantemente malo, un rebote inoportuno… Se lo que sea, en ese momento sentimos que la bola debería haber reaccionado diferente, evidentemente, mucho más a nuestro favor.

La cosa se agrava cuando comparamos el comportamiento de nuestra bola con la de nuestro compañero de partido, ya suelen decir que las comparaciones son odiosas, además, ahí es donde más encaja el concepto de “justicia” ya que creemos que todas las bolas deberían reaccionar igual en la misma situación.

De nuevo, algo que todos hemos vivido; la bola de tu compañero de partido bota en antegreen y baja hasta la bandera, la tuya bota en el mismo sitio y sale despedida al otro lado. El putt de tu compañero cae 2 dedos y el tuyo rueda completamente recto. La bola de tu compañero frena en seco, la tuya avanza hasta salirse del green…

Y podríamos seguir eternamente.

Ya entiendes, es algo que a todo golfista le ha pasado en algún momento, jugando partidos amistosos o torneos, pero le ha pasado.

La razón principal por la que entendemos estas situaciones como injustas es que esperamos que las bolas reaccionen siempre igual y, por otro lado, siempre esperamos que nos favorezca.  Aunque la explicación real de esta “justicia divina” la encontramos en la propia física de cada golpe.

Siguiendo con ejemplos que ya hemos usado; cuando la bola de tu compañero bota a la derecha de green y baja a bandera, mientras que la tuya bota hacia la derecha y acaba en green.

Claro está que, aunque boten en el mismo lugar, lo que determinará la reacción de la bola no será la zona de aterrizaje. Lo que determinará como se comporte la bola será como la golpeamos y las fuerzas que le apliquemos.

Todos analizamos que ha botado en el mismo lugar, pero ¿Iba con la misma fuerza? ¿Con el mismo efecto? ¿Con la misma altura? ¿Es el mismo modelo de bola? Etc. Atreverse a apostar que, en la mayoría de casos, la respuesta a estas preguntas será no.

Desde esta explicación “utilizando la física” vemos que cada bola reacciona como debe, en función de las fuerzas que se le aplican, por lo que cada bola reacciona exactamente como debe (físicamente) dando a cada golfista lo que le corresponde, en función de la precisión de sus golpes.

Visto así creo que podemos concluir que, en definitiva, el golf es un deporte justo, donde lo único que importa es cómo juegues cada golpe,  aunque como en la vida, la mala suerte también existe.

Si nos ponemos a pensar, cuando hemos vivido o hemos visto en televisión el caso de estar jugando muy bien hasta que en un hoyo al azar comenzamos a realizar golpes sobre par o peor.

Klever Tee Time / Redacción

Esta serie de malos resultados es aplicable a cualquier golfista, es decir, nadie se libra de ellos; ni los profesionales. Y es la causa principal de los altos resultados de una vuelta. Por un lado debemos ser capaz de controlar nuestras emociones no solo físicas, sino psicologicas con nosotros mismos. 

Es necesario aprender a controlar nuestro cerebro y no castigarnos en el recorrido echando la culpa a nuestras carencias físicas de juego o a las condiciones del campo.

El mejor consejo que se puede dar dar es el de concentrarse al máximo al realizar el siguiente golpe sin tener en cuenta y con la mente en blanco si acabas de hacer un mal golpe para no detenerse en él.

Si hecemos un mal hoyo (doble bogey o peor), asegurate de realizar bogey, par o incluso mejor resultado en el siguiente hoyo. Con ello romperemos los patrones de la mala suerte de ese día.

Seamos conscientes de que siempre vamos a tener malos resultados en algún hoyo o con algún golpe, incluso si nuestro resultado final es bajo nuestro handicap, pero por ello deberemos siempre aprovechar nuestras capacidades de puntuación y de extraer nuestra positividad psicológica.

El segundo y último consejo también tiene relación con la actitud psicológica pero con un primer acto físico. Tras un mal golpe u hoyo debemos realizar una inspiración profunda y visualizar el siguiente golpe con la seguridad que será el mejor golpe de nuestra vida. Muchas veces, estas simples visualizaciones harán más de lo que imaginas.

Es decir que tu mente lo es todo en el golf y en muchos otros deportes. Verás que cuando puedas controlar tus emociones y tu mente, mejor vas a jugar al golf.

Los piques en el green o marcas de bola, son la pesadilla de cualquier jardinero de golf que desea tener lisos sus greenes para poderlos ofrecer a los jugadores.

Klever Tee Time / Redacción

 Son agujeros, marcas, depresiones o cráteres, formados al descender una bola de golf de manera vertical y más o menos violenta en la superficie de un green. La reparación de esas marcas es imprescindible y muy importante, tanto o más que repararlas de la forma correcta.

El pique de una bola en el green causa una depresión en la hierba y muchas veces arranca un trozo de la misma, dejando no sólo una cicatriz, sino también un hoyo en la superficie que debemos nivelar y taparlo. Reparar y alisar una marca ayuda a mantener saludable la hierba. Pero la “reparación incorrecta” de una marca de bola puede llegar a provocar más daños que no hacerlo, ya que ocasionara el doble de tiempo en sanar, que las que se reparan correctamente.

La reparación de los piques no es sólo importante para la salud de los grenes y para ejecutar suaves putts. No es sólo una cuestión de etiqueta de golf. Es nuestra obligación ayudar a cuidar de los campos de golf en los que jugamos.

Existen varios motivos por los que tras un buen impacto a la bola, ésta no logra alcanzar el vuelo y altura deseados.

Klever Tee Time / Redacción

La principal causa por la que se puede producir, no es otra, que liberamos demasiado temprano la posición de las manos y muñecas en el impacto, con relación a la cabeza del palo.

Debemos buscar que las manos pasen por delante de la bola antes de golpearla.

Aunque parezca lo contrario, pasando las manos por delante, transmitiremos más facilmente el cambio de peso al pie delantero y desgiraremos con más naturalidad.

El deporte de el golf se basa en la resistencia de nuestro cuerpo con momentos de poder y de fuerza como un Pro.

Klever Tee Time / Redacción

 Nuestro cuerpo necesita una adecuada nutrición e ingesta de líquidos para conseguir la misma energía en el hoyo 4 como en el 16.

Para una energía y resistencia adecuada, os propongo unos útiles consejos a tener en cuenta:

1 – Intenta que la comida anterior a tu salida al campo sea dos horas antes y a base de proteínas y carbohidratos. Esa será la energía inicial, pero deberemos evitar las comidas azucaradas que nos producirán una caída drástica energética a las dos horas de su ingesta.

2 – Lleva un sandwich para tomartelo a las dos horas de juego, que te aportarán unas 200 calorias.  Necesitaremos algún carbohidrato y proteínas para obtener energía de larga duración, y ello lo conseguimos con un sandwich, pieza de fruta o frutos secos. Hasta nuestra fuerza mental se verá beneficiada por esa ayuda proteica.

3 – Bebamos mucho líquidos antes y durante el juego. Siempre hemos escuchado que debemos beber mucha agua para no deshidratarnos (fundamentalmente en verano, por el calor), pero tengamos cuidado, porque la incorporación excesiva de agua puede llegar a provocarnos una hiponatremia, que muy habitualmente se confunde con la deshidratación, ya que ambas condiciónes tiene los mismos síntomas.

 Cambiemos el hábito de beber solo agua a beber zumos de fruta o alguna bebida isotónica, que nos mantendrán las dosis de sodio, glucosa, potasio y otros minerales.

4 – Evita el alcohol. Debemos saber que el alcohol nos provoca deshidratación y una depresión sistemática de nuestros músculos, agilidad mental y excesiva fatiga.

Todos los deportistas dependen de una buena hidratación y nutrición de sus entrenamientos. El golfista no es diferente. Y, la larga duración de una partida de golf, en comparación con otras actividades de ocio, hace incluso más importante una adecuada nutrición e hidratación.

Aunque no lo creas, comienza desde hoy mismo a poner en práctica dichos consejos y verás como tus resultados mejoran.

Famosos que le dieron pólvora al mundo.

Klever Tee Time / Redacción

Si eres golfista seguramente has estado influenciado por la tradición escocesa de este deporte y tu primer pensamiento habrá sido:

“No puede ser”, por ejemplo.

Es decir, en términos generales, la posición de Escocia al respecto: no puede ser.

Pero los chinos tienen un argumento convincente de que fueron ellos, de hecho, los primeros en jugar. La clave podría haber sido hallada en un museo en Hong Kong.

Establecer de forma verídica y, sobre todo, fiable quien le dio al mundo el golf es un asunto tan complicado como cualquier calle en St. Andrews, la ciudad escocesa en el Reino de Fife que se anuncia a sí misma como “la casa del golf”.

“The Autumn Banquet” tiene la respueta.

Se trata de un pergamino de la dinastía Ming que muestra a un miembro de la corte imperial balanceando lo que parece un palo de golf en lo que parece una bola de golf con el objetivo aparente de colocar una esfera en lo que parece un agujero en lo que parece. un verde.

La pintura Ming, pintada con pigmentos minerales sobre seda por un Youqiu, muestra a los chinos jugando chuiwan – literalmente “golpear la pelota” – ya en 1368.

Mientras que en St. Andrews Links, dicen que la primera mención registrada del golf fue en 1457. cuando fue prohibido por una ley del Parlamento bajo James II.

Ha habido otras afirmaciones, holandesas y francesas, por ejemplo, de haber inventado este extraño juego, pero ninguna ha resistido el escrutinio. Por lo tanto, se ha aceptado durante mucho tiempo que el golf evolucionó en la tierra de los enlaces comunes (césped costero y bien drenado que tiene poco uso agrícola) de la costa este de Escocia alrededor del siglo XV. ¿Pero China?

Cuando haces una pausa para pensar, tiene cierto sentido. Estos también eran un pueblo profundamente civilizado y sutil, ferozmente bueno en los negocios, serios en sus pasatiempos, a cuyos poetas les gustaba beber, que creían en el cultivo de la ecuanimidad frente a la escandalosa fortuna … el temperamento perfecto para jugar a  golf, de hecho.

Se dice que el emperador Huizong jugó chuiwan en el siglo XI; en 1567, María Reina de Escocia encajó en una ronda rápida antes de rendirse a los señores confederados. Ambos juegos también fueron amados por los plebeyos y los niños.

Tal vez haya algo en la teoría de que los grandes inventos (agricultura, alcohol, astronomía y golf) surgen espontáneamente en diversos lugares, no por contacto cultural, sino simplemente porque son una buena idea.

Una vez empezamos a “dominar” nuestros golpes de golf ya estamos preparados para enfrentarnos al recorrido.

Klever Tee Time / Redacción

 A los hoyos de verdad. Muchos golfistas aficionados siguen pasándolo mal en el recorrido debido a su mala o inexistente estrategia en el recorrido.

Esto tiene una muy buena noticia para cualquier golfista aficionado. Incluso para el golfista de fin de semana, simplemente jugando de forma más inteligente, sin cambios técnicos ni modificaciones físicas puedes llegar a mejorar 5 golpes en cada vuelta.

Establece una buena estrategia para el campo.

Los golfistas del Tour son extremadamente meticulosos en su preparación de torneo. Emplean mucho tiempo en determinar la estrategia concreta para un recorrido concreto, la que mejor se ajuste a su juego y, por lo tanto, maximice sus opciones de conseguir un buen resultado.

Antes de llegar al tee del 1 ya tienen claro qué línea seguirán y que palo jugarán en cada hoyo. Estrategia que no cambiarán por nada del mundo. Independientemente de cómo estén jugando ese día.

¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? ¿Cómo encajan en cada hoyo?

Imagínate jugando los hoyos al revés; desde green. En qué parte del green te gustaría estar, desde cual putearías mejor…

¿Desde donde te gustaría dar tu golpe a green? Una vez tengas clara la mejor forma de jugar cada hoyo, apúntalo y cíñete al guión.

Conoce tu fallo bueno y tu fallo malo.

Los mejores golfistas del mundo fallan sus objetivos (green o calle) 1 de cada 3 veces, o más. Y eso que son los mejores del mundo. Lo que varía es que ellos fallan por el lado bueno y, casi siempre, tienen opciones de mantener el resultado pese a haber fallado su objetivo.

Un fallo malo sería el bunker, el lago o cualquier área que complique tu siguiente golpe; hierba muy alta, pendientes, malos lies…   Un fallo bueno sería aquel que nos permite seguir en juego; Una zona plana, en calle, en green, etc. Aunque estemos más alejados…

Para el golfista aficionado medio es más fácil conseguir dos putts desde 25 metros que approach y putt desde el bunker de green, por ejemplo. Antes de cada golpe a green, define las diferentes áreas y establece tu zona prioritaria (largo, corto, izquierda, derecha…)

 Conoce la dispersión de tus golpes.

Ningún golfista jamás ha pegado dos golpes iguales. Nunca. Siempre va a haber un poco de dispersión en cada golpe, sin importar tu nivel de juego. Los mejores golfistas conocen a detalle su dispersión.

Algo fácil de realizar hoy en día pues muchos campos cuentan con trackman o toptracer.

Pongamos por ejemplo que la dispersión del golfista X con el hierro 7 es de 30 metros.

Eso significa que sus golpes tienen un margen de 15 metros por la derecha y 15 por la izquierda.

Si la bandera está a 5 metros del margen izquierdo y el fallo malo está a la izquierda de green, ese golfista deberá apuntar mínimo 10 metros a la derecha de bandera para asegurarse que, bajo ningún concepto acabará en el lado malo.

Si por el contario, se decide a tirar directo a bandera, sabe que tiene un 30% de opciones de que el golpe acabe fuera de green. Conocer la dispersión de nuestros golpes es muy necesario para establecer estrategias de campo fiables.

Trabaja en la alineación.

Un aspecto fundamental para nuestro golf que, demasiado a menudo, pasa desapercibido. Si no nos colocamos correctamente alineados a nuestro objetivo lo más probable es que nunca consigamos dirigir nuestros golpes de forma óptima.

Alinearse correctamente no es algo que precise una gran habilidad, ni capacidad atlética, así que trabaja en tus procesos de colocación para asegurarte que apuntas siempre donde quieres.

Conoce las reacciones desde diferentes lies.

En el recorrido muy pocas veces tendremos un lie perfecto, completamente plano, como en el campo de prácticas.

Evidentemente la bola reacciona de forma diferente en distintas posiciones, tanto a nivel de efecto como de distancia de vuelo. Por la mayoría es sabido, que una bola más alta que los pies cogerá efecto derecha izquierda mientras que una más baja que los pies generará un efecto izquierda derecha.

Pero, ¿Cuánto efecto? ¿Cuánta distancia ganaras o perderás? ¿Cómo te afectan los golpes en bajada o subida? Es algo que solo cada golfista conoce, o debe conocer en profundidad para adaptar sus golpes. Solo hay una forma de saberlo, la experiencia.

Elige el golpe correcto alrededor de green.

Alrededor de green, para los golpes de approach la mayoría de golfistas aficionados tiene su golpe estrella, aquel que siempre emplea. Cuando se enfrentan a un golpe alrededor de green directamente ya sacan su palo, siempre el mismo.

Para algunos es un wedge de 56 o 60 grados, para otros es un hierro 8 para hacer un golpe rodado. Cada golpe alrededor de green es diferente y debemos adaptarnos a él y la morfología del terreno.

Estudia detenidamente cada approach para determinar el golpe que mejor resultado te puede dar, o por el contario, va a minimizar cualquier fallo.

Últimas reflexiones:

Cada vuelta de golf es una oportunidad para mejorar como golfistas y ganar experiencia de juego. Establecer una estrategia clara antes de cada partido es vital para afrontarlo con garantías, pero más importante es tomarse un tiempo después de cada vuelta para analizar el transcurso de cada hoyo, la estrategia y el desempeño como golfista.